Consejitos para tucos y salsas domingueras


Claro que vos abuela, mamá o jóven cheff, de esto ya conocés bastante. Pero, talvez, junto con la experiencia hayas acumulado una que otra duda. O talvez tu pareja aún no haya probado alguna variante ingeniosa y ahora luego de leer estas líneas, lo puedas sorprender algún domingo.
Los 10 consejos para salsas:
1 – Utilizar recipientes de fondo grueso. Evitará que las preparaciones se quemen y se mantendrán calientes más tiempo.
2 – Usar pulpa de tomates sin semillas ni líquido, para salsas y tucos más espesos.
3 – Al emplear tomates frescos, elegirlos bien colorados y blandos pero no pasados de punto, ya que el preparado resultará ácido.
4 – Si es una salsa con vegetales, se deberán dorar en aceite medianamente caliente. Si se utliza carne, dorarla previamente y usar el mismo fondo de cocción para dos vegetales, retirando antes la carne.
5 – Condimentar con hierbas aromáticas o especias, analizando el tipo de salsa o tuco que se va a preparar.
6 – Condimentar cuidadosamente, para equilibrar sabores y obtener una salsa sabrosa, pero no agresiva.
7 – Para salsas de tipo cremoso, a base de leche, utilizarla caliente: resultan brillantes y satinadas.
8 – La cocción debe hacerse a fuego lento, con la cacerola tapada, dejando un escape de vapor para que se espesen.
9 – Añadir vinos y licores al final de la cocción, para que su “espíritu” no se evapore.
10 – Por último, observar muy bien que tipo de preparación quiere realizar: ¿tuco o salsa?. El tuco es una salsa evaporada. Lógicamente, realizado con la base de la cocción de vegetales picados en el fondo de aceite en que se doró la carne, y siguiendo el procedimiento explicado en cada receta.
Y un detalle importante:
Los sobrantes de tucos y salsas se reservan en frascos o recipientes de vidrio o loza, en la heladera. Para recalentarlos, es conveniente emplear el método baño de María.